Ser Persona

¿Qué es lo que nos distingue de los animales? Tradicionalmente habrás escuchado que es nuestra inteligencia racional, pero realmente el ser humano tiene muchas facetas que lo distinguen de los animales. SER PERSONA comprende varias dimensiones: la dimensión racional, la dimensión social, la dimensión emocional, y la dimensión moral. Obviamente, en nuestra vida práctica y cotidiana todas estas dimensiones se hallan unidas.

La dimensión racional

La primera dimensión se refiere a la capacidad de relacionar conocimientos para resolver una determinada situación o problema, por ejemplo interpretar unos horarios de autobús para llegar a tiempo o identificar accidentes geográficos en un mapa mudo corresponden a esta dimensión. Hay personas muy inteligentes en este sentido, que obtienen buenos resultados en los test de inteligencia, pero que no son capaces de llevar a cabo una vida satisfactoria con amigos o pareja por su falta de habilidad en otros aspectos.

La dimensión emocional

La inteligencia emocional se puede definir como la capacidad para comprender los sentimientos y emociones de uno mismo y los demás. La inteligencia emocional es clave para tener éxito en nuestras relaciones con los demás y comprende cuatro destrezas básicas:
– Percibir y expresar emociones (saber qué estoy sintiendo y saberlo expresar verbalmente, así como los sentimientos de los demás)
– Comprender las emociones (analizar las emociones que sentimos, siendo capaz de determinar qué oquién ha originado esas emociones, por qué nos sentimos así)
– Potenciar emociones (aprender a desarrollar las emociones positivas que me ayudan en la vida y me hacen sentir bien, no encerrándome en los sentimientos negativos) lo cual ayuda a desarrollar una buena autoestima.
– Gestionar los estados emocionales (decidir conscientemente qué vamos a hacer con esa emoción que sentimos, ej. si estoy enfadado/a por algo, puedo expresarlo verbalmente de forma asertiva, puedo también gritar, puedo además tirar cosas al suelo… y esta acción es una elección que yo hago)

La dimensión social

El ser humano es un ser social y su vida, desde el nacimiento hasta la muerte, se desarrolla en sociedad. Salvo casos que podemos considerar excepcionales (como el caso de niños criados por animales que no llegan tan siquiera a aprender a hablar ni desarrollan su inteligencia) los seres humanos siempre se han relacionado con otros seres humanos formando comunidades más o menos numerosas para su mutua protección. Ninguna persona que se haya criado en total soledad ha podido desarrollar su capacidades correctamente.

Las primeras comunidades humanas fueron nómadas. Cuando acababan con los recursos naturales de un territorio (caza, pesca, frutos…), marchaban a toro lugar buscando cubrir sus necesidades básicas. Eran comunidades donde hacía falta ciertas habilidades sociales (capacidad de ayuda mutua, de coordinación para recolectar, empatía para evitar conflictos…) pero en general eran muy igualitarias y requerían habilidades sencillas.

familia felizmonoparental

Más tarde, las comunidades humanas fueron capaces de controlar el ciclo de las plantas, inventando la agricultura. Tras plantar las semillas necesitaban esperar a que la tierra diera sus frutos y se convirtieron en sociedades sedentarias. En las sociedades sedentarias las relaciones entre los humanos son más complicadas: hay que esperar a que crezcan los frutos, lo cual permite tiempo de ocio; hay que proteger los productos, lo que obliga a rodear los asentamientos con defensas; hay que repartir lo recolectado, lo que implica una organización y normas para hacerlo…

Todo lo anterior produce entre los miembros de la sociedad sedentaria una división de funciones: agricultores que aran la tierra, soldados que protegen los productos, jueces que los reparten según las normas, artistas que entretienen en tiempos de ocio. Las sociedades sedentarias y la división de poderes son el origen de las ciudades.

Esta vida en las ciudades o pueblos implica mucho contacto entre los seres humanos y por lo tanto muchas habilidades sociales. La dimensión social consiste en una serie de habilidades para interactuar con las demás personas, como puede ser la escucha activa, el estilo de respuesta asertivo, el autocontrol, la capacidad para saber decir que no, la empatía… y estas habilidades se ponen en práctica en una persona gracias a su inteligencia racional y emocional. Aunque existen animales que también poseen vida social, sobre todo los grandes simios, el hombre ha desarrollado mucho más este aspecto, hasta el punto de que nuestro cerebro se halla determinado desde el nacimiento para sentir emociones que ayudan a la vida en común: la empatía, el altruismo, la confianza, la compasión, la solidaridad… Pero lo más importante de la inteligencia social es que se puede y debe entrenar.

La dimensión moral

El desarrollo moral del ser humano se produce por medio de experiencias que acumula de forma progresiva con sus vivencias en la familia y luego en la escuela, así como a través de los medios de comunicación, los amigos y otros grupos de opinión… La sociedad nos enseña las normas y valores básicos para poder relacionarnos con los demás, ahora bien, el desarrollo moral no significa que la persona sea cada vez mejor, sino que va adquiriendo mayor capacidad para emitir juicios morales y elaborar sus propios razonamientos morales. Un psicópata es una persona inteligente, puede que incluso socialmente… pero es una persona cuya escala de valores es distinta a la social y cuyo primer principio es la satisfacción de sus intereses cueste lo que cueste.
Este proceso de desarrollo moral se alcanza en dos etapas: la etapa heterónoma, que comprende desde la infancia hasta la adolescencia, cuando los aprendizajes morales se realizan a través de las conductas más que con las palabras y vienen impuestos desde fuera (el niño cree que es bueno lo que su familia le hace ver que es bueno) La etapa autónoma comienza en la adolescencia y consiste en establecer las propias normas y principios morales. Los adolescentes comienzan a tener capacidad crítica y a cuestionar las normas de sus mayores.

PRÁCTICAS

Hacia la madurez y la autorrealización

El equilibrio personal va unido a la madurez y ésta implica el desarrollo de las facultades (racionales, sociales, emocionales y morales) propio de su edad cronológica.

En 1943, el psicólogo Maslow desarrolló una teoría para explicar el comportamiento humano: La Pirámide de Necesidades de Maslow. A medida que se satisfacen las necesidades básicas, las personas desarrollamos necesidades y deseos más altos. Sólo cuando las necesidades inferiores se han completado, podemos ocuparnos de las superiores.

Pirámide_de_Maslow

☺ Elabora la línea del tiempo de una persona, desde el nacimiento hasta la vejez y marca qué necesidades se van completando en cada etapa. ¿Por qué no todo el mundo llega a la autorrealización?

Conócete a ti mismo

Cada persona es irrepetible, somos diferentes, por lo que conocerse bien a sí mismo es un primer e importante paso para lograr ser artífice de la propia vida y para llegar a ser uno mismo. Conocerse es un reto para la persona a lo largo de la vida porque hay personas que por no conocerse bien o por tener una imagen deformada de sí mismos tienen mayores dificultades para relacionarse, solucionar conflictos, conseguir lo que realmente desean…

 

OBSÉRVATE

ESCÚCHATE

RELACIÓNATE

La observación de uno mismo exige separarse un poco de la subjetividad, para verse con un poco de distancia, como hace el pintor para ver cómo va quedando su obra. Es como asomar la cabeza un poco por encima de lo que nos está ocurriendo y así tener una mejor conciencia de cómo somos y qué nos pasa.

El autoconocimiento implica mirarse hacia dentro, descubrir lo que está más en el interior de la persona (suele ser lo más importante) Para ello la persona necesita hablarse a sí misma, escucharse, hacerse preguntas y buscas las respuestas

En relación con otra persona me descubro. A su vez, conocerse facilita el encuentro y posibilita que las relaciones sean enriquecedoras. Ninguna persona se hace a sí misma; nos hacemos en el convivir, en el roce con los demás, en la vida.

          Personas que hablan solas..

          Personas que cuando llegan a casa lo primero que hacen es poner la música o la televisión…

          ¿Es malo el silencio?

          Cuando me siento mal, debo pararme y pensar en qué momento he comenzado a sentirme mal y por qué.

          Pon nombre a tus emociones.

          Lo que los demás dicen de nosotros puede darnos pistas de cómo somos… pero sólo es una opinión.

          Practica sus habilidades sociales relacionándote.

 

☺Piensa y escribe tu DNI. Además del nombre, fecha y lugar de nacimiento debes poner: cualidades, aficiones, dónde te gustaría viajar, algo de lo que te sientas orgulloso, algo que no puedes soportar, algo que te de miedo, a quién más quieras, a quién admires…
☺En un folio dibuja las siluetas de tus dos manos. En una escribe las características que crees que te definen. En la otra escribe cómo crees que te ven los demás.

☺¿Qué es sentirse bien? ¿Qué es sentirse mal? Asocia todas las emociones que se te ocurran a cada concepto.

 

¡Valórate!

¿Cómo crees que eres?, ¿qué piensas de ti? El concepto que tienes de ti, tu autoestima, es importantísima para desarrollarte como persona y para construir tu futuro. La idea de cuánto vales está basada en todos los pensamientos, sentimientos, sensaciones y experiencias que vas recogiendo a lo largo de la vida. Si crees que eres listo o no, alegre o triste, si te gustas o no, lo que piensas de ti, lo vas a proyectar a los demás. Mientras más positivo seas, mayor será la autoestima. Cuando más negativo, menor será la autoestima.

AUTOCONCEPTO

AUTOESTIMA

AUTOACEPTACIÓN

Es cómo me veo.

Ej. alto o bajo, guapo o feo, lista o torpe, creativa, aburrida, risueño, gruñón… o a medias.

Es lo que pensamos que valemos, según nuestro autoconcepto. Podemos pensar que valemos más o menos.

Ej. No valgo porque soy demasiado alto. Valgo mucho porque tengo muchos amigos.

Es la aceptación de uno mismo tal y como se es.

Ej. Yo soy inteligente pero se me dan mal las matemáticas. No soy inteligente en matemáticas, pero puedo serlo en otras muchas cosas. Como no se me dan bien, me tengo que esforzar más que en otras materias.

          Siéntete orgulloso de tus logros y de tus posibilidades.

          Saca tiempo para conocerte. Descubre la persona estupenda que eres.

          Acepta que tienes puntos fuertes en tu personalidad y otros débiles.

          Aprende a quererte a ti mismo, sólo tú te vas a acompañar toda la vida.

          Confía en ti mismo. Si ahora todavía no eres capaz de hacerlo, ya podrás luego (ej. timidez)

          Date ánimos. Siempre que emprendas algo di “yo puedo”.

          No imites, tu mismo.

          Valora y reconoce lo positivo de los demás.

          Anota cada día un aspecto positivo de ti y otro que quieras mejorar.

Llegar a ser tú mismo es autoaceptarte, sentirte bien contigo y

considerarte desde una perspectiva positiva. Desde ahí se abren

grandes posibilidades para tu desarrollo personal y para

quienes conviven contigo.

☺ En pequeño grupo elaborad una lista con los valores e ilusiones de las personas de vuestra edad.
☺ Escribid mensajes de ánimo a un amigo o amiga que se encuentra triste y desanimado porque últimamente piensa que hace pocas cosas bien.

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