La Casa de Austria

A la edad de 16 años el joven Carlos hereda de su abuelo Fernando el Católico los estados de la Corona de Aragón: Cataluña, Aragón, Valencia, Baleares y las posesiones italianas de Cerdeña, Sicilia y Nápoles.
Ese mismo año se corona rey de Castilla, con lo que toma posesión de los territorios que ésta comprende: Castilla, Navarra, Granada, Canarias, colonias americanas y las plazas estratégicas de Melilla, Orán, Bugía y Trípoli.
De su padre Felipe el Hermoso recibirá los Países Bajos y el Franco Condado.
La herencia de su abuelo Maximiliano comprende la Corona Austriaca y la posibilidad de ser elegido emperador de Alemania, lo que sucederá en 1520.
Frente al gran poder acumulado por Carlos se sitúan los reinos de Portugal, Francia e Inglaterra. Los Estados Pontificios y la república de Venecia supondrán un freno a su expansión por Italia.
En el oriente europeo encontramos el reino Noruega y Dinamarca, el reino de Suecia, el de Polonia, el Gran Ducado de Lituania y el Imperio Ruso.
El conflicto por el dominio en el Mediterráneo le enfrentará al Imperio otomano y a los reinos berberiscos del norte de Africa.

Cuando Felipe IV sube al trono, en 1621, la Monarquía hispánica cuenta con posesiones en toda Europa. Los reinos peninsulares son cuatro: Castilla, Aragón, Navarra y Portugal. En Italia, están bajo dominio español los reinos de Nápoles y Sicilia y el Milanesado. Son también españoles los Países Bajos y el Franco Condado.
Frente a los Habsburgo españoles, la rama austriaca domina el Sacro Imperio romano-germánico, el mayor estado en extensión de la época. Dos son las principales potencias enemigas de ambas ramas de la casa Habsburgo: el reino de Francia y el de Inglaterra.
Otros estados jugarán un papel fundamental en la política europea. Así, en Italia, los Estados Pontificios se asientan sobre buena parte de la península, rivalizando con la República de Venecia. En el norte de Europa se sitúan los reinos de Noruega y Dinamarca, por un lado, y el poderoso reino de Suecia, por otro.
En el este europeo se sitúan el Imperio ruso, los reinos de Polonia y Hungría y el principado de Transilvania. Todos ellos habrán de hacer frente al Imperio otomano, que se expande desde el sur.
El interés de franceses e ingleses será debilitar a los Habsburgo, tanto a la rama española como a la alemana. La pérdida del poder militar de los Habsburgo se plasmará en la paz de Westfalia, en 1648, en la que se reconocen las independencias de Suiza y las Provincias Unidas. Además, el Tratado de Lisboa, de 1668, ya con Mariana de Austria como regente de Carlos II, otorga la independencia a Portugal.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s